Igualdad de derechos entre criollos y peninsulares para ocupar los cargos públicos. Defensa de la libertad de pensamiento y prensa. Respeto a la diversidad de cultos religiosos y abolición del Tribunal de la Inquisición. Supresión del tributo indígena, la mita y los repartos mercantiles. Establecimiento de elecciones para llegar al cargo de regidor en los cabildos. Abrió la posibilidad de comerciar con Inglaterra, así como la libertad de cultivos que anteriormente estaban prohibidos.
Luego de la invasión napoleónica se produjo una reacción casi generalizada: el rechazo de los españoles a la invasión francesa. Esto se manifestó en la formación de Juntas en las ciudades de toda la Península, que desconocieron a la nueva autoridad. Este desconocimiento estaba basado en el pacto monárquico: si el rey estaba cautivo, los reinos le debían fidelidad y "reasumían su soberanía" hasta que el rey regresara al trono que legítimamente le correspondía. Por encima de las Juntas provinciales, surgidas espontáneamente, se organizó la Junta Central Gubernativa, y luego, en enero de 1809, fue convocada la reunión de Cortes Generales.
En 1810, la situación de España se agravó. Ante el avance francés sobre el territorio español, se decidió formar el Consejo de Regencia e instalar las Cortes en Cádiz (24 de diciembre de 1810). Las Cortes de Cádiz continuaron los planteamientos de la Junta Central manifestando un hecho trascendental para el destino de América y el Perú: la igualdad política entre España y América establecida en la Constitución de 1812. Esto significaba que los territorios americanos dejaban de ser colonias para ser nuevamente reinos, pero en igualdad de condiciones que los peninsulares. Por esta razón, los reinos de América tuvieron el derecho de estar "representados" en la Junta Central y luego en las Cortes Generales de Cádiz. Para ejercer este derecho, los americanos debían elegir sus propios diputados.
El emperador de Francia, Napoleón Bonaparte, en su afán de conquistar Europa y el mundo, tuvo que librar larga y penosa lucha contra Inglaterra.
Con el fin de derrotar a los ingleses, Napoleón consiguió la adhesión de los estados europeos; también de España. Ya que era su aliada. Pero Portugal demostró preferencia por Inglaterra, lo cual hizo que Napoleón la ocupara militarmente pasando por territorio español.
A comienzo de 1808 un ejército de 100000 soldados franceses ocupó las principales plazas de España, aparentemente sin propósito de agresión, pero el verdadero objetivo era apoderarse de la Nación Hispana.
Los escándalos de la corte y la presencia de tropas extranjeras en el país agudizaron el descontento del pueblo español lo cual originó el motín de ARANJUEZ (17 de marzo de 1808), motín que obligo a abdicar a Carlos IV en favor de su hijo Fernando VII. Mientras Napoleón maquinaba en secreto, consiguió en la entrevista de BAYONA, que ambos contrincantes, padre e hijo, renunciaran a la corona en favor de él. Poco después Napoleón le entrego la corona a su hermano José, quien se convirtió en rey de España e indias y fue llamado José I.
Los españoles al conocer estos hechos se levantaron contra los usurpadores en busca de su libertad e independencia.
Los ingleses ayudaron a los españoles a luchar contra Napoleón. Esta guerra duro entre los años 1808 y 1814, y en ella los españoles lucharon con gran valor y heroísmo. Alcanzando así tener victorias como las de BAILEN y CINTRA (1808). Pero la definitiva fue la batalla de VITORIA (1813). Después de este desastre Napoleón tuvo que devolverla la corona a Fernando VII.